diciembre 2008


– ¡Mami, comprame eso! ¡Dale, comprámelo!

— No.

— Por favor, comprámelo. Ví que tenés dinero…

–Ya te dije que no. No es por el dinero, es porque pedís todo… Sos un mocoso malcriado.

–Claro, ya veo…no querés mi felicidad…(con voz trémula teatralizada)

-Pero Patri…¿qué decís?…por supuesto que quiero tu felicidad…

–Bueno, ahí está, eso me hace felíz…¡entonces comprámelo!


– – – – – – – – – – – —– – – – – – – – – – – – – “Cada 1300 personas nace un Asperger”

Patricio está fascinado con los “gates”.

¿Qué son los gates? El lo escribe así: “gates”. Escribe y pronuncia como el apellido de su (dicen) co-asperger Bill.

Así lo he visto escrito en un chat que sostuvo con un amigo (yo suelo cometer esa infidencia con Patricio…espío sus conversaciones en el chat, en una especie de seguimiento espúreo y vergonzante que me autojustifico por el afán obsesivo de seguir intentando, como toda mi vida, develar qué hay en esa extraña cabeza).

Parece ser que los “gates” son los gays. Homosexuales. Seguramente el chiquilín debe creer que así se escribe en ingles: que “gay” se escribe “gate”.  Por eso Patricio cuando habla dice: LOS GUEITS, y pone el acento marcando la “TS”.  Cuando se refiere a uno solo, el peso cae en la “EIT”: GUEIT.

En el chat con su amigo, Patri dice que los gates son “inmunes” (sic) a lo que la gente diga, porque ellos “adoran” a los hombres, y no a las mujeres, como deberían, (“deberían”) y no les importa que los critiquen. Así son los gates. Los admira por transgresores, por “desinportadores de críticas”, (sic), le llaman mucho la atención…pero a la vez no los entiende. “Porque–(le dice a su amiguito) cómo pueden preferir a los hombres, hay tantas chicas hermosas en televisión…chicas que salen “en pechos”, chicas que salen en “bragas”…aahhh…o esas que se ponen “UN BIKINI” a propósito..para “exaltarnos” a los que no somos “gates”.

Me morí de lejanía, de impresión. Sabía–me explicó el Doctor–esto de los aspies con su idioma propio, el tono particular, la invención de los conceptos, el discurso extraño, la solemnidad de los tonos…y he recogido desde los tres años balbuceos intercalados, palabras absurdas, híbridas, perfectas y asombrosamente apropiadas.-

Me sorprende ahora sí, la vertiente de interés, lucubraciones sexuales y cuántas alternativas televisivas. Para Patricio, nueve años, Síndrome de Asperger, una verdadera galería de sabores.

Me morí en esa distancia repentina de bebecito crecido, mirando a, y optando por, tan libre como nunca dicho por los otros, la vida “en pechos”, en “bragas”…la vida entera por delante y como quieras, como decidas.

Como decidas, siempre.


————————————–” Aspergers: uno cada 1300″