Yo había leído en un lugar, aquello acerca de la no diferencia:

“-Te amo-dijo él.

 -Yo también-dijo ella.

-Entonces  ya somos dos los que te amamos-dijo el Asperger.”

Y Patricio me lo explicó  así:

–” ¡Hoy a la tarde me cortaste el pelo, mami, y ahora las uñas…qué, no podés entender mi sufrimiento !

–Patricio, el pelo y las uñas no duelen…¿por qué sufrís?

–¡ES QUE …ES QUE …ES QUE NO QUIERO QUE ME QUITES MAS NADA!

——–

Ahí está, ya te entendí. Te juro que yo tampoco, y no te creas que me queda tanto.

 

                                                “Asperger:  uno cada 1300″