A mí me pasa más seguido que a nadie, siempre lo digo. Hablar por teléfono entre cordialidades e ir al grano me supera, no puedo todo. El afecto, por qué no la urbanidad, y el objetivo: demasiado para mi pequeña mente que nadie supone tímida y cautelosa, como formas de disfrazar la limitación. Me reconozco manejable en una conversación cuando no es cara a cara, esto es: creo necesitar que al tiempo lo ponga el otro, que a la pausa, que al ritmo, que a los espacios, para guardar la coherencia propia, perseguir la ajena y entender.   Para no chocar de frente, seguir de largo, paralizarme  o quedarme tecleando.

Hablé no ha mucho con Marta, la suegra de mi hermana, con domicilio sito en la ciudad de Gálvez,  a una hora nomás de Santa Fé: entre las preguntas por Chinche (su esposo), las ternuras hacia mis hijos, la búsqueda de mi fraternidad y el querer escucharnos, se hizo como un delirio autónomo interespaciado,  un nudo gordiano que no gravé, pero que puedo reproducir casi tal cual.

Hola ¿Marta? ¿Cómo estás? Habla Silvia, la hermana de Laura….

–¡Silvia, querida! ¿Cómo andás vos? ¿Tus nenes? ¿Miguel?

-Bien, muy bien…¿Y Ustedes? ¿Y Chinche?

-¿Los chicos? ¿Tu mamá?

-Re bien-¿Uds? Bueno…ando buscándola a mi hermana, si es que anda por allí. . .

-Chinche bien, acá andamos-¿La escuela? ¿ Y Patricio? Ayer justo estaba….

-Bien, todo bien …Pasa que a mi hermana la llamé a la casa y no estaba, pensé que…

-…nsando eso de que con  este frío ningún nene quiere ir al colegio..Tu hermana anduvo por acá pero…

–Ya se fué, seguro. ¿Y Chinche?

-Se fué, sí. Bien,  ahí anda…claro, yo decía,  a los chicos les debe costar  levantarse para el colegio, me imagino…

-Voy a intentar de nuevo a la casa…Quiero charlar con ella sobre el viaje. . .

-Chinche, sí, también…

-….

– …..

-¿También quiere charlar del viaje? Ah, claro, Uds. cierto, cierto  que viajan  con ellos.

-Vino pero se fue casi enseguida, me acordaba de mis nietos también con el frío, porq…

-Porq…

-Porq…

-….

-Sí, te escucho querida….

-No, vos, Marta ¿qué me decías?

-No, que mandales un beso a tus nenes…

-Gracias, Marta, de acá también, saludos para todos..

-…..

–Un beso para Chinche también…

-Ah, sí, se fue temprano…

-Un bes….

-Gracias, ya andaremos por allá. Chau, querida, chau . . .

-Bueno, gracias, saludos a Chinche,  los esperamos  cuando quieran … Ah, si la  ves a mi hermana decile que….que…

-Gracias, serán dados,  chau !!       (¡clic!)

– . . .

LLamar y proponerle empezar de nuevo, me digo. Pero tengo miedo de que se sorprenda, se ría y lo comente con los vecinos.

Qué parientes le han tocado a Marta, don Tito. Dejemé.

– 

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