Seguimos en la debacle cuasi cotidiana, pero no falta tanto: en breve tendremos, a Deo gratias, y previo convenio en el que nos haremos cargo de pagarla  puntillosamente,  la ansiada maestra integradora para el pequeño  Aspie (así les dicen los yanquis a los aspergers). Mientras, habrá que escuchar y contener espectantes el escandalete nuestro de cada día, las obsesiones estallando en un medio hostil que las segrega, que las encuentra ridículas y sin rumbo, que se burla de un dibujito animado vestido con uniforme.  Contarles a los amigos, tal vez, como yo hice, descargando lo que se pueda con el humor que se inventa del absurdo. Mandar en mails a la gente querida, como a Ayd,  el relato de lo que nos obligó a encerrarnos para reír hasta las lágrimas, vaya a saber por qué confundidas con la risa en una sola cosa. Patricio ha sido interpelado  por una mañana entera en la Dirección. Qué hiciste ahora, pregunto desde el agotamiento de parir esa cosa deliciosa todos los días a un mundo que para él es  como una planta carnívora y brutal. Qué hiciste ahora. Pero me contesta con esa solemnidad extraña que yo le conozco, que le sé en el sentirse acorralado, resignado y confeso. Sobre todo confeso.

-“Ez que, mami…zabés qué paza?…  Yo vendo golozinas…”

-¿Cómo que vendés golosinas, dónde vendés?

En el Colegio, mami…inventé el mini-lengüetazo. ¿Vizte el lengüetazo, ese caramelo largo con forma de lengua que cuesta 60 zentavos?

-Sí.-

-Bueno, yo inventé el mini. Lo parto por la mitad, y vendo el mini a 45 zentavos. Me gazté los 4 pezos que me dió la abuela, me compré tooooooda la plata en lengüetazos, y en el banco del colegio me hize  azí, como un kiozco me hize…Puze todos los mini lengüetazos…¡pero ezos malcriadoz, pelotudoz torpes y malditos zean, no me compraron nada, me los robaron!!!

-¿Y qué pasó?

-Y bueno, me robaron. Y ze rieron, ze burlaron de mí,  de mí y del kiosco… Ezo eztá muy mal. Le dije a la zeño que ella era zu cómclice, que era una tarada cómclice de todoz ezos malcriadoz. Una inzoportable tarada. Le dije, le dije bien fuerte. Me llevaron a la Dirección, grité un poco. Bueno, grité muuuuuy….fuerte. Lez dije que los aborrezzzzzzzco a todos, que si pudiera los mataría como a guzanoz.

Pero, mami…

-….

-¿Mami?

-Sí, Patri…

Yo no estoy loco.

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