“¡Y a ese moroso que tenemos, la semana que viene me le mandás una carta rajante!

(Frase dicha a un colega mío por un empresario local sumamente adinerado y sumamente bruto, para el cual este colega trabajaba. La frase fue dicha asentando un puñetazo sobre el escritorio, y donde dice rajante no se ha querido decir “urgente”, (porque estaba planeada para días posteriores) sino (según el colega) que esa expresión fue usada por el citado animal en el sentido de fuerte, intimidante, etcétera. Evidentemente, a alguien se la escuchó alguna vez, y él la entendió como dura y jurídica, no como de trámite inmediato.

Una analfabestia mezcla de “flagrante” (te agarré debiendo), con “partante” (partirlo en dos), esto último de la impresión que seguramente tendría el moroso por la carta (fuerte, intimidante, etcétera).

Qué se le va a hacer.

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