Javo me ha respondido  a un relato que le envié,  de un suceso que me aconteció anteayer  nomás, y me ha escrito  algo que dice:

Silvia;

Todos los días pasan cosas asombrosas y todos los días comienza una historia digna de ser contada. Al menos eso quiere creer el lado naif de mi personalidad. El otro lado, más mundano, me recuerda que cuando la esperanza en la naturaleza amable de la gente se ve defraudada, entonces siempre puede hacerse algo para inspirarles un poco de temeroso respeto. De cualquier manera, los dos lados se niegan categóricamente a darse por vencidos. “

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Y yo siento tan en carne propia sus palabras, tan nítidamente esto  que a él le pasa,  que no sé por qué…hasta me dá vergüenza.