Agosto 2007


A los que se han roto la cabeza entre los libros, buscando una salida al problema ajeno.    A los que no se resignan y se van a estudiar, caminando muy despacio, gacha la cabeza, con los puños cerrados y la boca crispada, lucubrando caminos posibles, exprimiendo cansancios,  porque saben que no pueden ponerse a gritar por la Injusticia ante un estrado. Que eso no es de buen abogado.   A los que aún en la decencia, tienen vergüenza de cobrar su trabajo porque sienten que abajo sale sangre.  A los que nunca, pero nunca han asumido esa vieja reflexión que dice que el derecho es un revólver que hemos aprendido a usar a instancias de otros. A los que no han lucrado y han amado, protestando, las aristas de esta profesión nuestra, solitaria, vertiginosa, criticada… Querida.

A mis colegas, los verdaderos advocatus, antes de que se extingan…

¡Felíz día!

 

A mí me pasa más seguido que a nadie, siempre lo digo. Hablar por teléfono entre cordialidades e ir al grano me supera, no puedo todo. El afecto, por qué no la urbanidad, y el objetivo: demasiado para mi pequeña mente que nadie supone tímida y cautelosa, como formas de disfrazar la limitación. Me reconozco manejable en una conversación cuando no es cara a cara, esto es: creo necesitar que al tiempo lo ponga el otro, que a la pausa, que al ritmo, que a los espacios, para guardar la coherencia propia, perseguir la ajena y entender.   Para no chocar de frente, seguir de largo, paralizarme  o quedarme tecleando.

Hablé no ha mucho con Marta, la suegra de mi hermana, con domicilio sito en la ciudad de Gálvez,  a una hora nomás de Santa Fé: entre las preguntas por Chinche (su esposo), las ternuras hacia mis hijos, la búsqueda de mi fraternidad y el querer escucharnos, se hizo como un delirio autónomo interespaciado,  un nudo gordiano que no gravé, pero que puedo reproducir casi tal cual.

-Hola ¿Marta? ¿Cómo estás? Habla Silvia, la hermana de Laura….

–¡Silvia, querida! ¿Cómo andás vos? ¿Tus nenes? ¿Miguel?

-Bien, muy bien…¿Y Ustedes? ¿Y Chinche?

-¿Los chicos? ¿Tu mamá?

-Re bien-¿Uds? Bueno…ando buscándola a mi hermana, si es que anda por allí. . .

-Chinche bien, acá andamos-¿La escuela? ¿ Y Patricio? Ayer justo estaba….

-Bien, todo bien …Pasa que a mi hermana la llamé a la casa y no estaba, pensé que…

-…nsando eso de que con  este frío ningún nene quiere ir al colegio..Tu hermana anduvo por acá pero…

–Ya se fué, seguro. ¿Y Chinche?

-Se fué, sí. Bien,  ahí anda…claro, yo decía,  a los chicos les debe costar  levantarse para el colegio, me imagino…

-Voy a intentar de nuevo a la casa…Quiero charlar con ella sobre el viaje. . .

-Chinche, sí, también…

-….

- …..

-¿También quiere charlar del viaje? Ah, claro, Uds. cierto, cierto  que viajan  con ellos.

-Vino pero se fue casi enseguida, me acordaba de mis nietos también con el frío, porq…

-Porq…

-Porq…

-….

-Sí, te escucho querida….

-No, vos, Marta ¿qué me decías?

-No, que mandales un beso a tus nenes…

-Gracias, Marta, de acá también, saludos para todos..

-…..

–Un beso para Chinche también…

-Ah, sí, se fue temprano…

-Un bes….

-Gracias, ya andaremos por allá. Chau, querida, chau . . .

-Bueno, gracias, saludos a Chinche,  los esperamos  cuando quieran … Ah, si la  ves a mi hermana decile que….que…

-Gracias, serán dados,  chau !!       (¡clic!)

- . . .

LLamar y proponerle empezar de nuevo, me digo. Pero tengo miedo de que se sorprenda, se ría y lo comente con los vecinos.

Qué parientes le han tocado a Marta, don Tito. Dejemé.

No puedo subirlo, pero pueden verlo haciendo clic en:

http://infoasperger.es/parlamento_andaluz.html